Poner los pies en la tierra: un primer paso frente al estrés

«Estrés» significa sentirse preocupado/a o amenazado/a por la vida.

Un nivel muy alto de estrés tiene a menudo efectos sobre el cuerpo. Muchas personas experimentan sensaciones desagradables, emocionales e incluso respuestas físicas como cansancio, inflamación, respuestas inmunológicas, problemas digestivos o en la piel, …..

Cuando vivimos momentos de tensión, la mente suele viajar sin freno: recordamos lo que salió mal, nos preocupamos por lo que vendrá, nos dejamos arrastrar por pensamientos que aumentan el malestar. La OMS, en su guía En tiempos de estrés, haz lo que importa, propone una herramienta sencilla y poderosa para volver al presente: poner los pies en la tierra. Desecha los pensamientos negativos que te atrapan y encuentra tus propios valores, los que conectan contigo, con la persona que quieres ser.

Este ejercicio nos invita a reconectar con nuestro cuerpo y con lo que ocurre aquí y ahora. Se trata de detenernos un instante, notar cómo respiramos, sentir el contacto de los pies con el suelo, escuchar los sonidos que nos rodean. Al hacerlo, no eliminamos las preocupaciones, pero conseguimos algo muy valioso: darle un respiro a la mente y recuperar el control sobre nosotros mismos. Este ejercicio te permitirá conectar con quien eres y tus valores.

Poner los pies en la tierra” es más que una metáfora: es un recurso práctico que nos ayuda a estabilizarnos, reducir la sensación de agobio y abrir un espacio interior desde el que afrontar con mayor serenidad lo que nos toca vivir.